Full width home advertisement

Post Page Advertisement [Top]



Era un húmedo jueves de mayo en el Centro de Convenciones Javits y Katy Perry ofrecía una presentación corporativa para su nuevo socio: YouTube. La última vez que estuvo en ese lugar fue el día de la elección presidencial, cuando se preparaba para brindar por la victoria de Hillary Clinton.

Para Perry, quien apoyó fuertemente la campaña de Clinton, esa fiesta del 8 de noviembre comenzó "con todos luciendo elegantes, bellos y orgullosos de sí mismos", recordó en una entrevista varias semanas después. El ánimo cambió rápidamente cuando se supo que Clinton no estaba en camino, lo cual Perry, de 32 años, describió como "traumatizante".

"Fue una revelación", dijo sobre la derrota de Clinton. Perry comenzó a emborracharse y pidió el apoyo de la persona más cercana: Lady Gaga, quien también estaba ahí para celebrar la elección de la primera presidenta de Estados Unidos. Ahí estaban, "Gaga y yo solamente nos miramos, y fue como, necesitábamos el contacto físico", dijo Perry. Y durante un minuto, dos de las más grandes estrellas pop del mundo se tomaron de la mano.

Las alianzas no se forman fácilmente en la estratosfera de las superestrellas, donde la gente frecuentemente saca las uñas. Y Perry, quien lanzó su cuarto álbum, Witness, el 9 de junio, es una de las mayores historias de éxito en la industria, junto a Madonna, Beyoncé y Taylor Swift. Perry ha vendido en Estados Unidos 6,5 millones de copias y cerca de 71 millones de descargas de sus canciones en formato digital, según Nielsen Music, ha colocado 14 canciones entre las 10 mejores de los 100 éxitos de la revista Billboard, encabezó el espectáculo de medio tiempo del Super Tazón en 2015 y consiguió una participación como jueza en la versión moderna de American Idol, que volverá a la televisión en septiembre.

Sin embargo, ella afirma que en la noche de la elección tuvo un despertar en relación con la misoginia en su pasado. Y ella está realizando un esfuerzo enorme para probar que no es la misma Katy Perry de antes, renovando su estilo, su música y su vocabulario. Durante las 96 horas previas al lanzamiento de su nuevo disco, difundió el mensaje de "unidad y comunicación" a través de una transmisión ininterrumpida en vivo de YouTube llamada 'Witness World Wide', organizada en segmentos como una sesión de terapia, meditaciones y una conversación catártica con RuPaul.


Gracias a la personalidad incansable de Madonna, el público espera que las estrellas de pop femeninas se reinventen frecuentemente, pero no hay garantía de que los seguidores aceptarán los cambios. Para Perry, la apuesta no podría ser más grande: ella cree que ahora está revelando su verdadera personalidad. La Katy Perry de siempre, se ha esfumado.

"Cada día, cuando pienso que sé algo, el universo me muestra que necesito aprender otra lección", me dijo en Manhattan. "Hoy me encuentro, más que cualquier otro día, diciendo: 'No sé nada'. Literalmente no sé nada". La frase "no sé nada" esta actualmente en su biografía de Twitter.

Ella afirma que el 15 de enero dejó de beber alcohol (por ahora), y ha estado asistiendo a terapia de grupo con su familia. Perry, cuyo nombre verdadero es Katheryn Hudson, fue criada dentro de una familia estrictamente religiosa. "Fui a un lugar oscuro que había estado evitando, y escarbé para salir del molde", dijo. "No fue divertido, pero lo hice y todavía lo estoy haciendo".

El cambio también es el tema del vibrante Witness, un albúm instrospectivo y menos inclinado hacia el pop que es un punto de partida distinto al de sus dos discos previos, Prism (2013) y Teenage Dream (2010). Es su primera producción que no incluye la participación de su colaborador de hace mucho tiempo Dr. Luke. "Tenía que dejar el nido", dijo ella; él rechazó hacer comentarios para este artículo, aunque continúa su sociedad con Max Martin, el sueco creador de éxitos.

Y ella asumió un mayor control creativo, ayudó a incorporar a productores como el dúo de pop independiente Purity Ring, el compositor Dustin O’Halloran y el músico inglés Jack Garratt para crear una propuesta que es soñadora y con sonido de discoteca, aunque no tan cautivadora como sus primeros discos. Perry siempre ha sido conocida como una artista confiable a través de sus sencillos, pero las reseñas no han sido amistosas. El sencillo más exitoso, 'Chained to the Rhythm', llegó solamente hasta el cuarto lugar.

Perry me dijo que no compartió su nueva música con su disquera, Capital Records, hasta unas semanas antes de nuestra entrevista, lo cual es muy tarde en el proceso. Si a la disquera le molestó, no lo dirá. "Me gusta permitirle que sea libre para seguir persiguiendo su visión artística, y obviamente la apoyamos completamente en sus esfuerzos", dijo Steve Barnett, presidente y director ejecutivo de Capitol Music Group.

Perry no necesita vivir en una casa con 41 cámaras estilo Big Brother para darse cuenta de que está bajo constante vigilancia. Ella tiene una conocida estrategia para frustrar a los paparazzi (viste la misma ropa deportiva de Adidas cuando sale de casa para hacer que las fotografías sean menos atractivas para los posibles compradores), pero eso no detiene el escrutinio público diario cuando intercambias golpes con otra famosa estrella pop rubia o tienes como pareja a un actor famoso. Cuando hizo público su apoyo a Hillary Clinton, se volvió el blanco de la derecha alternativa, la extrema derecha en Estados Unidos. Pero conforme comenzó a prepararse para Witness, parecía que algunos en la izquierda también sacaron las armas.

Durante los años, Perry ha aceptado las críticas por apropiación cultural, por ser demasiado sexi en Sesame Street y por ser pareja de John Mayer. Pero en los meses recientes, la naturaleza errática del lanzamiento de su disco (una larga secuencia de ideas que no aterrizaron por completo, como servir su cabeza en una charola como parte de una instalación de arte en el museo Whitney de Nueva York) vertió sangre en el agua. Y los tiburones comenzaron a rodearla.

No le tomó mucho tiempo a la maquinaria de la indignación acelerarse. Tres días antes de nuestra entrevista, Perry me recibió en su camerino en el programa Saturday Night Live, donde se presentó en el final de temporada, y me interrogó mientras mantenía uno de los contactos visuales más penetrantes que he experimentado sin estar sentada en la silla del consultorio del oftalmólogo, sus ojos muy abiertos en llamas bajo densas capas de brillo plateado.

En el programa, ella desfiló hasta su más reciente sencillo: 'Swish Swish', con un grupo de Drag Queens y posó en una mesa de banquetes en 'Bon Appétit' con Migos, un trío de rap de Atlanta.

Varios de los esfuerzos promocionales de Witness se apoyaron en la capacidad mágica de generar encabezados de una pelea. En Carpool Karaoke, Perry confirmó que 'Swish Swish' es acerca de su disputa de tres años con Taylor Swift. Aunque Perry hable sobre feminismo y unidad, pareció una tradicional pelea entre mujeres. Pero para el momento de su transmisión en vivo, ya había suavizado su postura. Cuando interpretó la canción al final de Witness World Wide, cambió la letra "don’t you come for me" (no vengas por mí) a "God bless you on your journey" (que Dios te bendiga en tu camino).

Para valorar cómo llegó Perry a Witness, tienes que entender su relación con su álbum más importante, Teenage Dream. Tuvo cinco canciones que llegaron al número 1 de los éxitos, con lo cual empató el récord impuesto por Michael Jackson con Bad, y cuajó su imagen como una adorable y alocada mujer sexi que canta sobre amor, irse de fiesta y fortaleza interior. Su personalidad alegre contrastaba con el agotador trabajo que requiere ir de gira, hacer promoción en la radio y ser el eje de un espectáculo de muchos millones de dólares.

El documental de la gira lanzado en 2012 Katy Perry: Part of Me capturó un momento del esfuerzo extremo: su matrimonio con el comediante Russell Brand se caía a pedazos conforme la carga de convertirse en una superestrella se incrementaba. "Me sentía un poco como un venado frente a las luces de un auto", dijo. "Yo pensaba: '¿Esto le pasa a la gente?' '¿Esto es normal?'".


"Cuando la gente habla sobre Teenage Dream, yo pienso: 'Por favor, háblenme cuando hayan hecho eso y sobrevivido'. Porque fue muy intenso. Y sorprendente y hermoso y horrible, todo al mismo tiempo".

Parte de la presión derivó de tratar de mantener su imagen hipersexualizada, Perry asume la responsabilidad de haber ayudado a crearla. "Yo tenía miedo a la intimidad, usaba la sexualización como atención, acostumbraba sobresexualizarme porque era la única forma que conocía para hacerlo", dijo.

Perry asegura el cambio en la perspectiva sobre su sexualidad, la cual ha llamado "una completa liberación sexual" a resolver conflictos con su padre. "La realidad es que la elección lo causó de nuevo", dijo. "Fui provocada por un hombre dominante que no ve a las mujeres con equidad. Y eso fue, desafortunadamente, parte de mi crianza".

La Katy Perry que los espectadores vieron en Witness World Wide es la Katy Perry con la que pasé varios días: amigable, intensa, audaz, entrañable y llena de contradicciones.

En nuestra entrevista, ella se proclamó devota del diálogo, pero habló en un monólogo casi ininterrumpido. Se quejó frecuentemente del internet, pero se jacta de ser la persona con el mayor número de seguidores, y la primera en llegar a los 100 millones, en Twitter y acaba de permitirle a su público digital verla comer, dormir y difundir su nuevo evangelio en un informercial de 96 horas.



Volvió a usar palabras para calificar ciertas partes de su vida. Las cosas positivas son "bellas", una pareja adecuada es "un hombre de calidad y equidad" (y para quienes deseen saber, dijo que Orlando Bloom fue uno, así como que John Mayer y Russell Brand "son bellos a su manera"). Y regresó a hablar sobre las mascotas: cosas que "no son reales".

"Todos las entregas de premios son falsas", dijo, "y todos los premios que he ganado son falsos", dijo al explicar que no representan al público. "Son conceptos".

La anterior Katy Perry no era un concepto, explicó, y tampoco está muerta. "No la maté, porque la amo, y ella es exactamente lo que tenía que hacer en ese momento", dijo. "No soy una experta en mentir, no engañé a la gente, tan solo estaba siendo yo. Y ahora esta soy yo".

El despertar de Perry ha sido calificado como una estrategia de mercadotecnia para Witness, y la transmisión en vivo vendía su autenticidad: si te encanta escuchar sobre su nueva perspectiva, tal vez disfrutarás de su canción titulada 'Power'. Aunque todavía hay suficientes canciones sobre relaciones en Witness, siete están enfocadas en su nueva forma de pensar. La más directa es 'Bigger Than Me': "But my intuition says there's a bigger mission I must embrace/So I'm, I'm pushing my thoughts to a new place" (Pero mi intuición me dice que hay una misión más grande que debo aceptar/ Así que estoy, estoy empujando mis pensamientos a un nuevo lugar).

Aunque parte del material es espinoso y emocional, Perry dijo "este es el momento más feliz de mi vida".

"Es un punto de partida y una evolución que tengo que hacer", dijo Perry. "Y sé que a veces se siente en público que estoy arrastrando bloques de cemento, pero las pirámides se construyeron con bloques de cemento, o tal vez no de cemento. ¿Pero saben que quiero decir? Llegaré a ese punto".


FUENTE: The New York Times.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Bottom Ad [Post Page]